martes, 19 de febrero de 2013

Día 4: De porcelana

Siguiendo el rastro.
Ya nos lo habían comentado en el Facebook, y lo hemos confirmado. Fredo es un perro de raza. Pertenece a la conocida como "perros de porcelana", dedicados a la caza, pero muy buenas mascotas. Según se afirma, "Este perro tiene un carácter tranquilo, afectuoso y amigable. El porcelana disfruta mucho de la compañía de su dueño y su familia lo que lo convierte en una excelente mascota. Son muy cariñosos con los niños y suelen ser relativamente independientes". Damos fe de que así es. Es confiado, amigable y muy cariñoso. Y cada vez que ve un niño lo mira feliz con sus grandes ojos acuosos.

Por sus características, su hogar ideal sería una casa (mejor que un piso) con una familia con hijos. Y tenemos la esperanza de que pueda conseguirlo, porque ya se han puesto en contacto personas interesadas por él.

Mientras tanto, seguimos paseándolo por Montjuïc, que es el entorno más cercano a su hábitat natural. Esta mañana nos ha dado muestras de su carácter de cazador. En las zonas verdes ha encontrado un rastro y lo ha seguido con la emoción y fuerza de su cuerpo en tensión.

Fredo sigue estando un poco más delgado de lo que le correspondería, pero se muestra feliz, animoso y energético. Ha comenzado a comer y beber con regularidad y todas sus funciones digestivas se desarrollan a la perfección, ya me entendéis.

Cuando volvemos de los largos paseos, nos sorprende ver con qué alegría entra en nuestro piso y se dirige, él solo, a la habitación que le tenemos asignada. La siente como algo parecido a un hogar.

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